Publicado: 24 de Julio de 2020

La fascitis plantar se define como la inflamación de la fascia plantar (ligamento que conecta el talón con el inicio de los dedos, es decir, recorre caso toda la planta del pie). La inflamación se produce normalmente en la parte del talón donde se inserta este ligamento, perdiendo la capacidad de absorción de la fuerza generada al caminar, lesionándose y apareciendo el dolor. Esta lesión puede incluso calcificar dando paso a un espolón calcáneo.


Los síntomas más comunes es el dolor localizado en el talón, que aumenta al apoyar el pie después de un descanso. Rara vez la inflamación es visible, ni existe enrojecimiento y otros cambios en la zona.


Actualmente el tratamiento para la fascitis plantar es la relajación y eliminación de tensiones en la zona, colocando plantillas de descarga o talonearas de silicona que minimizan los impactos durante la marcha disminuyendo el dolor.


Existen otros métodos complementarios que ayudan a mejorar la fascitis como es la aplicación de hielo sobre el talón y el arco del pie proporcionando un masaje, un estiramiento y frío local.


En los casos más extremos son necesarias las órtesis nocturnas que mantienen el pie a 90º


La fascitis plantar es más frecuente en personas con pie cavo o plano y con mayor frecuencia en mujeres con pies largos y estrechos.